Dentro de la amplia variedad de temas que podemos encontrar al traducir un texto, la traducción turística tiene fama de ser de las más sencillas. Pero eso es desde fuera. Los que conocemos el mundo de la traducción sabemos que en realidad es justo lo contrario: la traducción de contenidos turísticos (páginas web, folletos, etc.) es de las más complejas.

A continuación, os explicamos 4 retos que se presentan a menudo con este tipo de textos.

Poco espacio

Hay conceptos propios de un idioma o una cultura que no se pueden trasladar a otra lengua con una única palabra (¿cómo traducir “chiringuito” al alemán, por ejemplo?). El problema es que muchas veces el espacio reservado para el texto suele ser limitado y se da prioridad a una maquetación llamativa o unas fotos impactantes. Entonces, ¿cómo resolver el problema? Siempre que haya suficiente espacio, lo ideal sería dejar la palabra en cuestión en el idioma original y a continuación, entre paréntesis, añadir una breve explicación.

Poco tiempo

Pensemos en la elaboración de un folleto turístico. Es un proceso que implica muchas tareas: diseño, maquetación, redacción de textos, traducción… Como decíamos antes, se suele dar más importancia a la parte visual del folleto, lo que hace que la distribución de tiempo para cada tarea no siempre sea equitativa. Lamentablemente, la redacción de textos y la propia traducción suelen ser con frecuencia los trabajos que con más prisa se exigen.

Doble función: informar y explicar

Los textos turísticos tienen una doble función. Por un lado dan información práctica sobre determinados lugares y por lo tanto, tienen que ser precisos, sin rodeos. Pero además, también sirven para transmitir conocimientos sobre el lugar que se visita. Por lo tanto, conviene que la redacción sea ágil, que suene bien, que sea fácil de leer. Y todo esto, no lo olvidemos, sin extenderse mucho porque contamos con un espacio reducido.

Traducir los nombres o dejarlos en el idioma original

Este es uno de los puntos que más confusión genera, y quizás merezca la pena ilustrarlo con un ejemplo. Un turista inglés pasea por Valladolid con la ayuda de un tríptico en el que lee “Playa de las Moreras”.

Si dejamos el nombre en español, nuestro turista seguramente no entenderá de qué le están hablando, no sabe si le interesa ir a visitar ese sitio o no.

Si traducimos el nombre completo nuestro turista podrá tener una idea de qué es ese lugar, pero quizás le cueste encontrarlo porque ni los carteles en las calles tendrán el nombre en inglés ni los viandantes, si pregunta a alguno, sabrán a qué se refiere.

Tal vez la solución sea el término medio: “Las Moreras beach”? Así, nuestro turista sabrá que le hablan de una playa (en este caso, playa fluvial) y, al ver su nombre en español (“moreras”), podrá localizarlo con facilidad.

Precisamente este último punto es el que más llama la atención en el público general, ajeno al mundo de la traducción. En estos últimos días se ha hablado mucho de la traducción de la web de turismo de Santander, de una calidad pésima (recordemos ejemplos como “old helmet” por “casco antiguo” o “Loot center” (“centro de saqueo”) como “Centro Botín”). Pero no es un caso aislado: muchas páginas web de turismo incorporan un botón que proporciona la traducción automática del sitio. Dicha traducción, hecha sin ningún tipo de revisión, ofrece textos sin sentido, incomprensibles y que perjudican gravemente la imagen del destino turístico.

Web turismo Cantabria

Captura de la web de turismo de Santander

Hace unos meses también fue polémica la colocación en los principales monumentos de Sevilla de nuevos carteles que presentaban, muchos de ellos, una versión en inglés exactamente igual a la española.

Sevilla-Torre de los perdigones

Fuente: http://www.lavanguardia.com

Ejemplos como estos demuestran que la traducción turística no es tan fácil como parece a primera vista, ya que hay muchas cosas que debemos tener en cuenta cuando trasladamos este tipo de contenido a otro idioma. Para garantizar un trabajo de calidad conviene tener presentes aspectos igualmente aplicables a otras especialidades de traducción: contar con los servicios de un traductor profesional y experimentado, planificar el tiempo suficiente para el trabajo de traducción, hacer un uso prudente de las herramientas de traducción asistida y ponerse en lugar del lector para hacer que el texto sea lo más práctico posible.

EURO:TEXT es una empresa especializada en servicios de traducción turística. Con más de 20 años de experiencia en la elaboración de guías de viaje, folletos, trípticos y páginas web, colaboramos con los mejores traductores para dar a conocer la riqueza cultural de nuestro entorno.

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