Quizás te hayas preguntado alguna vez cómo es la persona que está detrás de la traducción que te hemos enviado. La persona que ha trabajado intensamente con tu texto para trasladarlo a otro idioma, sin que se note que es una traducción. Que después ha releído su traducción para pulir la redacción de algunas frases y para conseguir que sea fácil de leer y de entender. ¿Por qué decidió dedicarse a la traducción y cómo se preparó para ello? ¿Qué es lo que más le gusta de su trabajo y cuál ha sido su encargo más raro?

Se lo hemos preguntado a nuestros traductores más habituales y esto es lo que nos han respondido.

Hoy conocemos a María, una traductora todoterreno que siempre realiza un trabajo impecable.

 ¿Por qué quisiste dedicarte al mundo de la traducción?

Casi por casualidad. Estaba haciendo un curso de informática y el profesor, que era inglés, me preguntó si no había pensado en dedicarme a la traducción.

¿Qué has estudiado para convertirte en traductora?

Un grado de Estudios de Francés y otro de Estudios Clásicos.

¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión?

Ese momento en el que una frase parece que sale sola.

¿Qué tipo de traducción de textos te gusta más y por qué?

Los textos que están bien escritos, porque aprendes de ellos.

¿Cuál es tu rutina de trabajo?

Varía según los encargos. Ahora que tengo menos cosas que hacer en casa me distribuyo mejor las horas, pero siempre trabajo mañana y tarde; prefiero descansar a mediodía. Antes trabajaba mucho por la noche.

En tu mesa de trabajo nunca falta…

Una figurita de un zorro…

¿Cuál es el encargo más raro que has recibido?

Cuando no había Internet, tenía que ir alguna librería a pedir por favor que me dejaran consultar el ISBN, porque había que incluirlo en la bibliografía. Entonces no era raro, solo una pérdida de tiempo colosal.

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