Quizás te hayas preguntado alguna vez cómo es la persona que está detrás de la traducción que te hemos enviado. La persona que ha trabajado intensamente con tu texto para trasladarlo a otro idioma, sin que se note que es una traducción. Que después ha releído su traducción para pulir la redacción de algunas frases y para conseguir que sea fácil de leer y de entender. ¿Por qué decidió dedicarse a la traducción y cómo se preparó para ello? ¿Qué es lo que más le gusta de su trabajo y cuál ha sido su encargo más raro?

Se lo hemos preguntado a nuestros traductores más habituales y esto es lo que nos han respondido.

Hoy conocemos a Geneviève, una de nuestras traductoras más veteranas de francés que siempre nos alegra el día con sus traducciones impecables y sus mensajes tan salerosos.

 ¿Por qué quisiste dedicarte al mundo de la traducción?

Porque se me daban bastante bien los idiomas, tenía una prima y luego una de mis mejores amigas estudiando traducción/interpretación y me animaron.

¿Qué has estudiado para convertirte en traductor profesional?

He estudiado, en cada uno de los idiomas de diploma, lo “normal” para esta clase de profesión: terminología, literatura, historia, geografía, sistemas económicos, derecho constitucional y mucha, mucha traducción directa e inversa.

¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión?

Lo que más me puede gustar, si me dejan tiempo (¡jajaja!) es perfeccionar un texto, buscar el término que más conviene (a mi entender), evitar repeticiones, palabras rebuscadas, giros complicados y frases largas. Cuando acabo un encargo, me gusta dejarlo “reposar” (y reposar yo también) y luego volver a cogerlo para quitarle el ¿tufo? original y darle un cuerpo coherente con el idioma de la traducción.

¿Qué tipo de texto te gusta más y por qué?

Los textos que me gustan son los que están correctamente escritos en el original. Puede tratarse de contratos, obras públicas, guías de turismo, publicaciones de marcas de moda, transportes, proyectos de edificación, guiones de cine… Me gusta esa variación de temas, conceptos, términos, ambientes, ya que me da la impresión de entender “un poco de todo” y me confirma que no hay un tema aburrido o falto de interés.

¿Cuál es tu rutina de trabajo?

Rutina de trabajo es una noción que no cuadra realmente con este trabajo, que puede requerir media hora o cien horas; los plazos son a veces tan cortos que se puede pasar desde 2, 3 o 4 días sin trabajo a días de 14-16 horas y a veces noches enteras delante de la pantalla. Supongo que es el precio que se paga por trabajar en casa, que tiene ventajas (si se es disciplinado) e inconvenientes.

En tu mesa de trabajo nunca falta…

Nunca faltaban los diccionarios y glosarios, con el de sinónimos arriba de la pila. Ahora, ya están encerrados en la biblioteca, a mano, pero con los medios informáticos, se necesitan cada vez menos. Así y todo, me sigue gustando el tacto del papel.

 ¿Cuál es el encargo más raro que has recibido?

El encargo más raro que haya recibido fue hace muchos años: un pilón de papeles (6-7 cm de altura) de textos técnicos sobre el funcionamiento de no recuerdo qué aeropuerto: unas 130.000 palabras en 1 mes. Hice más de la mitad, no pude releer, no gustó el trabajo y nunca lo cobré. Con eso, aprendí a no aceptar los contratos que no puedo cumplir. Y me he enterado de que rechazar una propuesta no significa perder a un cliente, al contrario.

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